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Comunidades Educativas CAPA

Comunidades Educativas CAPA

Ecología Emocional
aplicada al Ecosistema
“Educación”

La educación es la mejor inversión para promover
el cambio hacia una sociedad más Ética,
Sostenible, Íntegra, Emocionalemente Ecológica y Equilibrada.

Mercè Conangla y Jaume Soler

 

Ecosistema educación

Educar es… Cuidar la Vida.

De dentro hacia fuera. Educar es iluminar, es abrir mentes y corazones, en ningún caso debería ser llenar las mentes de información desconectada de las emociones y de las experiencias vitales.

La escuela y la educación debe ser un territorio lleno de paisajes infinitos, es decir, un lugar que genere sueños, que no llene la mente sino que la abra. Un hábitat donde las emociones afloren, se acojan, se escuchen como guía interna para usarlas a favor del aprendizaje y del sentido de la propia existencia.

Educar… en libertad

Educar en libertad significa acompañar en el pensar, sentir y vivir, mostrando los diferentes aspectos de la vida y explicando que casi siempre existen alternativas que podemos elegir y que ejercer la libertad supone asumir responsabilidades, pagar el precio de dejar unos caminos para seguir otros. En la educación Emocionalmente Ecológica cada uno deberá ser el narrador de sí mismo y, por lo tanto, su finalidad será fomentar la autonomía, el sentido crítico, el criterio, la capacidad de asumir la gestión emocionalmente ecológica de la propia existencia y dirigirla con sentido. Y la tarea de los educadores será conseguirlo mediante la influencia en lugar de apoyarse en la obediencia.

Proponemos una EDUCACIÓN que promueva:

CONCIENCIA ECOSISTÉMICA: “Lo que somos por dentro, lo acabamos plasmando afuera”.

PSICOECOAFECTIVIDAD: comprensión de que el mundo afectivo está en constante equilibrio dinámico.

TRANSFORMACIÓN: una nueva forma de entender las relaciones con uno mismo, con los demás y el mundo.

ESPACIOS PROTEGIDOS: experiencias emocionales que propicien que cada persona pueda desarrollar sus talentos personales.

VALORES: flexibilidad; sostenibilidad; gestión emocionalmente inteligente, ecológica y ética; responsabilidad; respeto; honestidad; sencillez; excelencia; creatividad; conciencia ecosistémica; coherencia y servicio a la sociedad.

En definitiva, una educación QUE FOMENTE EL ARTE DE VIVIR desde la voluntad de crear y la acción, que cuide la vida y cree espacios de autoconocimiento y conocimiento del mundo.

Ecosistema Educación: Comunidades Educativas

Para educar un niño es necesaria toda la tribu.

Proverbio africano.

Nuestro sueño… Una educación Emocionalmente Ecológica

¿Qué pasaría si preguntáramos a los padres cuál es el modelo de persona en el que educan a sus hijos? ¿Y si hiciéramos esta pregunta a los educadores que comparten el hábitat de una escuela, coincidirían en la definición del objetivo? ¿Coincidirían con un modelo concreto o por lo menos en lo esencial?

Realmente, en la educación de un niño intervienen muchos elementos que interaccionan: familia, escuela, sociedad, medios de comunicación. Todos ellos forman parte de un ecosistema en el que todo influye en todo y en el que cada aportación puede favorecer el equilibrio o el caos, la creatividad o la destructividad, la solución o el problema.

¿Cómo es nuestro ecosistema educativo? ¿Qué especies singulares lo habitan? ¿Qué características tienen sus espacios interiores y exteriores? ¿Qué fuerzas y fuentes emocionales lo nutren? ¿Qué tipos de vínculos se crean? ¿Qué clima emocional goza o padece?

En función de las respuestas, obtendremos un diagnóstico bastante aproximado sobre si nuestro ecosistema educativo goza de buena salud o está al borde del desequilibrio.

Familias que educan

Necesitamos toda la tribu para educar –Comunidad Educativa- pero la primera responsabilidad reside en los padres y no debe ser delegada.

Educarse para educar. Si queremos hijos CAPA debemos trabajar para transformarnos en padres CAPA. Educar no es algo que debamos hacer a nuestros hijos sino algo que debemos hacer con nosotros mismos. A partir de esta coherencia personal y de la práctica de los valores que queremos transmitir, nos convertimos en figuras con autoridad moral y capacidad de influencia.

No se trata de pagar la mejor escuela, se trata de comprometerse con su proyecto educativo reforzando los valores y propuestas, creando sinergias con los profesores en vistas a ofrecer a los hijos modelos coherentes. La escuela no puede educar sola.

La misión de los padres no es hacer felices a los hijos sino educarles para que ellos sean capaces de construir su propia felicidad. Y su felicidad será la consecuencia de que se dirijan hacia “un recto objetivo” y una consecuencia del cumplimiento de lo que son y pueden llegar a ser

En la aplicación en educación nuestro modelo incluye el trabajo con familias y con alumnos, además del trabajo con los profesionales maestros y PAS (Personal de Administración y Servicio).

¿Cómo sería una escuela emocionalmente ecológica? Una escuela de vida además de fuente de aprendizaje y de conocimientos. Partiendo de una visión emocionalmente ecológica su misión sería potenciar el desarrollo humano integral trabajando a nivel individual y en grupo e impulsando el bienestar, el compromiso con uno mismo, con los demás y con el mundo.

Nuestra respuesta: Una Educación Emocionalmente Ecológica

Si queremos una educación mejor debemos aprender a gestionar el complejo mundo de los intangibles que la mueven. Es preciso ajustar las expectativas que tenemos acerca de nosotros mismos, de los demás y del mundo; elaborar los sueños, las ideas y los valores. Si queremos una educación mejor debemos ser capaces de practicar la austeridad en un entorno de abundancia, enseñar a nuestros niños y niñas que son responsables de cuidar “dos planetas”, el que hay en su interior y el de afuera. Y sólo lo podemos enseñar si nosotros lo vivimos. Modelos basados en la coherencia: ahí radica el secreto de la educación emocional.

 

Un modelo propio: “CAPA” que promueve el desarrollo de personas Creativas, Amorosas, Pacíficas y Autónomas.

  • Sinergias entre Ética y Ecología Emocional.
  • Metodología FORM-ACCIÓN lúdica y creativa que invita al pensamiento crítico y reflexivo, la flexibilidad mental y la superación de retos.
  • Recursos, ideas fuerza, metáforas, relatos y dinámicas de grupo. Gestión de las emociones vinculada a la acción en tres niveles sincrónicos: yo, los demás y el mundo.
  • Mejorar la ética y la capacidad de gestionar ecológicamente las emociones de todas las personas que componen la COMUNIDAD EDUCATIVA.
  • Elaborar un programa personalizado a la medida de las necesidades de cada comunidad educativa.
  • Construir un ecosistema que promueva el crecimiento y desarrollo de las personas fomentando la comunicación, la creatividad, la proactividad y la responsabilidad 100%.
  • Mejorar el conocimiento de uno mismo como base para el cambio individual y del ecosistema educativo.
  • Proporcionar apoyo, estrategias y recursos formativos de alto nivel en el desarrollo de valores y gestión emocional.
  • Mejorar el clima laboral a partir de la mejora de la gestión emocional de las personas que componen el ecosistema.
  • Crear conjuntamente espacios de confianza que permitan mejores respuestas ante las instituciones de incertidumbre.
  • Desarrollar el sentido de ser parte de un todo en el ámbito educativo.
  • Conseguir conductas que ayuden a crecer y avanzar en el logro de los objetivos compartidos.
  • Promover el compromiso ético y emocional de todas las personas que integran el programa.

DIRIGIDO A:

A todas las personas que integran las Comunidades Educativas: equipos directivos, profesorado, equipos psicopedagógicos, Personal de Administración y Servicios (PAS), familias y alumnado que quieran integrar la mejora ética y la gestión emocional ecológica dentro del contexto educativo.

 

METODOLOGÍA:

Interactiva y vivencial: fomenta la participación, la creatividad y la acción. Cada sesión consiste en una parte de exposición, ilustrada con abundantes ejemplos, una parte práctica y un debate.

¿Cómo sería una escuela emocionalmente ecológica? Una escuela de vida además de fuente de aprendizaje y de conocimientos. Partiendo de una visión emocionalmente ecológica su misión sería potenciar el desarrollo humano integral trabajando a nivel individual y en grupo e impulsando el bienestar, el compromiso con uno mismo, con los demás y con el mundo.

Nuestra respuesta: Una Educación Emocionalmente Ecológica

Si queremos una educación mejor debemos aprender a gestionar el complejo mundo de los intangibles que la mueven. Es preciso ajustar las expectativas que tenemos acerca de nosotros mismos, de los demás y del mundo; elaborar los sueños, las ideas y los valores. Si queremos una educación mejor debemos ser capaces de practicar la austeridad en un entorno de abundancia, enseñar a nuestros niños y niñas que son responsables de cuidar “dos planetas”, el que hay en su interior y el de afuera. Y sólo lo podemos enseñar si nosotros lo vivimos. Modelos basados en la coherencia: ahí radica el secreto de la educación emocional.

 

Un modelo propio: “CAPA” que promueve el desarrollo de personas Creativas, Amorosas, Pacíficas y Autónomas.

  • Sinergias entre Ética y Ecología Emocional.
  • Metodología FORM-ACCIÓN lúdica y creativa que invita al pensamiento crítico y reflexivo, la flexibilidad mental y la superación de retos.
  • Recursos, ideas fuerza, metáforas, relatos y dinámicas de grupo. Gestión de las emociones vinculada a la acción en tres niveles sincrónicos: yo, los demás y el mundo.
  • Mejorar la ética y la capacidad de gestionar ecológicamente las emociones de todas las personas que componen la COMUNIDAD EDUCATIVA.
  • Elaborar un programa personalizado a la medida de las necesidades de cada comunidad educativa.
  • Construir un ecosistema que promueva el crecimiento y desarrollo de las personas fomentando la comunicación, la creatividad, la proactividad y la responsabilidad 100%.
  • Mejorar el conocimiento de uno mismo como base para el cambio individual y del ecosistema educativo.
  • Proporcionar apoyo, estrategias y recursos formativos de alto nivel en el desarrollo de valores y gestión emocional.
  • Mejorar el clima laboral a partir de la mejora de la gestión emocional de las personas que componen el ecosistema.
  • Crear conjuntamente espacios de confianza que permitan mejores respuestas ante las instituciones de incertidumbre.
  • Desarrollar el sentido de ser parte de un todo en el ámbito educativo.
  • Conseguir conductas que ayuden a crecer y avanzar en el logro de los objetivos compartidos.
  • Promover el compromiso ético y emocional de todas las personas que integran el programa.

DIRIGIDO A:

A todas las personas que integran las Comunidades Educativas: equipos directivos, profesorado, equipos psicopedagógicos, Personal de Administración y Servicios (PAS), familias y alumnado que quieran integrar la mejora ética y la gestión emocional ecológica dentro del contexto educativo.

 

METODOLOGÍA:

Interactiva y vivencial: fomenta la participación, la creatividad y la acción. Cada sesión consiste en una parte de exposición, ilustrada con abundantes ejemplos, una parte práctica y un debate.