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Reforestar nuestros Corazones

Reforestar nuestros Corazones: Ecología Emocional en momentos de cambio

CAMPUS DE VERANO PARA DOCENTES

ONLINE

“Dejemos lo viejo y caduco para dar paso a lo nuevo. En el corazón frío del invierno yace una cálida primavera y detrás del velo de cada noche una salida de sol radiante.”

Soler & Conangla

Descripción

El impacto emocional en los niños y adolescentes para una situación de incertidumbre, de adaptación y de cambios como la generada por la COVID-19, es indudable. ¿Cómo están sus corazones? ¿Y nuestros? ¿De qué grado de salud emocional disponemos? ¿Ha habido una tala indiscriminada de afectos? ¿Qué emociones hay retenidas en nuestro interior? ¿Cómo gestionar estas emociones? ¿Podemos extraer aprendizajes vitales equilibrantes? ¿Cuál es su mapa mental de la realidad presente y futura? ¿Y cómo está influyendo esta perspectiva en su conducta?

Os proponemos acompañar a sus grupos en el aula (sea virtual o presencial) desde una posición empática para atender su mundo emocional.

Un curso para reflexionar juntos, conocer herramientas y estrategias en el acompañamiento emocional de tu alumnado. La Ecología Emocional propone dirigir nuestra energía interior de una manera consciente, amorosa y creativa para mejorar como personas, aumentar la calidad de las relaciones con las otras personas y cuidar y mejorar nuestro mundo.

Esta crisis global nos ofrece una oportunidad para tomar conciencia real de los hilos invisibles que nos unen en este planeta Tierra, y de la necesidad de comprometernos con un presente y un futuro que se replante los valores de co-responsabilidad, solidaridad y sostenibilidad y acción que nos permitan cerrar adaptativamente etapas de dolor, pérdidas, estrés, miedo, enfado y desánimo, y que nos permitan sembrar semillas de alegría, creatividad, serenidad y esperanza.

Como docentes, no somos ajenos al confinamiento que también hemos sufrido. Es esencial conectar con los recursos interiores para gestionar estos momentos de cambio social tan importantes. Poner orden al propio mundo emocional y reforestar nuestro corazón, nos ayudará a generar estos espacios de salud emocional en el aula.